sábado, 11 de abril de 2009

Extraño especimen.


Uno se encuentra los ejemplares más variopintos en las márgenes fluviales, y si no, para muestra un botón.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

El poder de las gafas. Gafas para ver y para mirar. Gafas de bucear que no bucean. Gafas de sol que bucean, buscando el resplandor de la trucha furtiva que destella bajo el árbol donde se ocultan las ninfas.

Antonio García Escudero dijo...

Ahora sí, aunque lo sospechaba. Tú alma de poeta que aflora en el anonimato. Un millón de gracias tierno embaucador.

Anónimo dijo...

El juego que puede llegar a dar una fotografía, las risas que pude echarme aquel dia y el infructuoso intento de hablar con las truchas para que nos diesen un dia agradable.
El especimen de la fotografía no sabe hablar el idioma de las truchas, pero las entiende bastante bien.

Lobaria dijo...

Ummmmhhhhh… La descompuesta actitud del personaje no impide procesar la información que ofrece el resto: escarpe en yesos (Paleógeno), retamas (piso mesomediterráneo), almendro florido (primeros de marzo)...Je Je Je

laura dijo...

te he mandado una felicitación a tu e-mail pero me lo devuelve, debo tener mal la dirección así que lo hago desde aquí.
Que tengas muy felices fiestas y que el 2010 te traiga todo lo que desees